sábado, 13 de agosto de 2016

Castillo de Mata Begid, Sierra Mágina Jaén

 El Castillo de Mata Begid, conocido como "Los Castillejos", controlaba la vía de comunicación con Torres a través del puerto de Almadén. Está situado dentro del Parque Natural de Sierra Mágina.
 

 Uno de los lugares más emblemáticos del Parque, Los Castillejos de Mata-Bejid, una antigua fortaleza de origen árabe que protegía un paso natural de estas sierras. Actualmente la fortaleza está prácticamente derruida y bastante alterada por la ubicación junto a ella de una casa de labor y una explotación ganadera, actualmente también en ruinas. De todas estas construcciones la mejor conservada es una esplendida Era de Trilla, ubicada algo elevada sobre el entorno para favorecer la entrada de aires y que cuenta con un magnifico empedrado.
     La conquista de Cambil era vital para las aspiraciones de los Reyes Católicos; dejaba expedito el camino hacia Granada. Los Reyes Católicos en agradecimiento a los vecinos de Jaén por su participación en la conquista, determinaron que la aldea de Cambil y toda la dehesa de Mata Begid pasase a formar parte de la ciudad de Jaén y durante siglos constituyó una de las más importantes fuentes de ingresos por recaudación de rentas del Ayto. de Jaén, en concepto de arrendamientos de cortijos, huertas, pastos (vacas, ovejas, cabras, cerdos y
caballos para el ejército), carbón y leña. Además se aprovecharon los pozos neveros, donde se almacenaba la nieve durante el invierno para ser recogida en verano y distribuida por las ciudades (Jaén, Úbeda hasta Andujar e incluso Córdoba).
Foto cedida por N. Aguilar

Foto cedida por N. Aguilar
http://www.cortijoelaguelo.com/Conten2/pagWeb/visitas/rutsnd-e.html
Senderismo Familiar en la provincia de Jaén
http://cambil-arbuniel.es/

martes, 9 de agosto de 2016

Castillo y ruinas arqueológicas romanas de Jimena de la Frontera, Cádiz


El Castillo de Jimena de la Frontera constituyó un elemento defensivo de vital importancia en la frontera sudoccidental del reino nazarí que se unía por el sur con Castellar de la Frontera y por el 
norte con Tavizna(Benaocaz).
Levantado sobre las ruinas de la Oba romana, punto importante de la vía entre Córdoba y Carteia, el castillo consta de un recinto irregular amurallado que rodeaba la antigua villa abarcando una zona extensa y alargada para adaptarse al terreno llano de la cima. Su interior está desmantelado y ocupado en parte por el cementerio, conservando completa la puerta de entrada al Patio de Armas que se articula según dos arcos de herradura apuntada, dispuestos el superior avanzado con respecto al inferior para favorecer su defensa, y conservando éste algunos restos de su antigua decoración pintada a base de motivos geométricos. Esta puerta está protegida por un torreón rectangular conocido como Torre del Reloj. Entre los sillares de este conjunto se encuentran dos cipos y una basa de origen romano. El castillo es tomado a los musulmanes en el año 1431, volviendo a recuperarlo estos en 1454 hasta el año 1456 en que es tomado definitivamente por las fuerzas cristianas al mando de Enrique IV; siendo posteriormente vendido al duque de Medina-Sidonia don Enrique de Guzmán en 1471 para su defensa y mantenimiento.

 Cuenta con un Alcázar que se encuentra en el extremo oriental del recinto rodeado por una doble muralla almenada en la zona correspondiente al patio de armas, y en cuyo centro se situa la circular Torre del Homenaje, lo más singular de esta fortaleza, dispuesta como una torre de vigía a la manera habitual del litoral nazarí. Esta torre se conserva en relativo buen estado, faltando sólo el remate almenado. Consta en su interior de dos cámaras, baja y alta, esta última cubierta con bóveda de paños y a la que se llega a través de una escalera de caracol.
El recinto exterior acoge a los aljibes, construcciones de ascendencia romana, cuyo aspecto actual corresponde al periodo islámico.
Todo el conjunto tiene su origen en el siglo XIII, aunque fue reformado en los siglos posteriores, presentando una fisonomía que responde al periodo Nazarí con algunos añadidos de la época cristiana.Varios siglos más tarde el viejo castillo sirvió aún durante la Guerra de la Independencia, cuando en el año 1810 el general Ballesteros centra sus operaciones en el Campo de Gibraltar y establece su cuartel general en Jimena, reparando la fortaleza musulmana.




 ALJIBES
Repartido por el perímetro amurallado se distribuyen los depósitos de agua de época medieval, denominados Aljibes, que abastecerían a los habitantes de la ciudad. Con unas dimensiones 12,10 m de norte a sur y 13,50 m de este a oeste y una profundidad máxima de 5,85 m, llegando a albergar unos 800 m cúbicos de agua y construido en el siglo XII, el aljibe almohade es el más representativo de todos los allí presentes, situado entre la calzada principal de época medieval que atravesaría el patio de armas en dirección al alcázar y el actual cementerio municipal. Este presenta restos de aparejos romanos, como es el caso del opus signinum, muy utilizado en las obras hidráulicas y que denotan la posible reutilización de una cisterna de época romana. Tras la excavación del aljibe en la misma roca madre, sus lados son revestidos con una capa de argamasa de unos 60-80 cm de espesor, y cuyo suelo estaría cubierto con ladrillos. El techo está formado por cinco bóvedas de cañón que descansan sobre cuatro filas de dos arcos y pilares, todos hechos en ladrillo. La presencia de numerosos parches de argamasa en las bóvedas de cañón, evidencian que su parte exterior estaría totalmente enlucida.
En la esquina sureste, se observa un rebosadero que hace pensar que el aljibe era llenado por las aguas pluviales o posiblemente por un manantial natural que emerge desde el suelo. En las bóvedas centrales que lo cubren, existen dos aberturas cuadradas en las que han quedado evidenciadas una serie de ranuras que obligan a pensar en el posible uso de un cordel al que iría atado cualquier tipo de recipiente para la extracción de agua de su interior.

 Declarado Monumento Nacional en el año 1931, el Conjunto del Castillo de Jimena de la Frontera se alza estratégicamente sobre el denominado Cerro de San Cristóbal. Representa, por su envergadura, el conjunto monumental de mayor importancia de la localidad desde épocas remotas, pues su ocupación data desde la prehistoria como demuestran las cuevas de arte rupestre sitas no muy lejos de él, pasando por los tartésicos, bástulos, turdetanos, fenicios, romanos, musulmanes y cristianos, que dejaron su legado arquitectónico y cultural en la ciudad actual.






 TEMPLO ROMANO
Debido a la pendiente pronunciada que presenta la ladera occidental del conjunto, son numerosas las evidencias arqueológicas procedentes de la antigua ciudad de Oba que han sido halladas (basamentos tallados de piedra caliza o trozos de columnas), y que han puesto en relieve la monumentalidad que tuvo durante la ocupación romana. Uno de esos monumentos, cuya cimentación ha perdurado con el paso de los siglos, es el templo romano al que se atribuye una cronología del siglo I a.C. Levantado justo al lado de la puerta de acceso occidental, se pudo documentar su existencia por el hallazgo de un pedestal de columna y unos sillares de piedra perfectamente tallados con unas acanaladuras, que hizo pensar que se trataba de un templo tetrástilo (con cuatro columnas en su frente) y próstilo (con columnas solamente en la fachada del edificio).


 EL FOSO Y ACCESO A LA ALCAZABA
Con una longitud de este a oeste de 43 m, una anchura máxima de 6,6 m y una profundidad de casi 7 m, pudiendo fechar su ejecución entre los siglos XIII-XIV el foso, al igual que pasa con los aljibes, está excavado en el nivel geológico formando una sección en V. En la base, para facilitar su limpieza, se talla un pequeño canal que desvía los residuos procedentes del interior del alcázar o del agua de lluvia hacia los dos pequeños orificios abiertos en los extremos, permitiendo que el foso estuviese seco y limpio en todo momento, sin que necesitara un mantenimiento constante.
El acceso al alcázar, alterado en épocas posteriores, a sus inicios en los siglos XIII-XIV estaba conformado por un puente retráctil que se desplegaría para salvaguardar el desnivel geológico de la explanada con respecto al interior del recinto. Ya en el XVI, este acceso es alterado y se construye un nuevo puente, esta vez de forma estática formando una pasarela con base troncocónica con mampuestos de piedra caliza y arenisca, cuya parte superior albergaría un pavimento que facilitaría el acceso al recinto de la alcazaba. En la actualidad se aprecia un basamento de sillares de caliza salvaguardando el foso, construido durante el siglo XIX por los franceses, facilitando el montaje de artillería pesada en el interior de la alcazaba, así con en la parte más alta de la torre del homenaje con unos fines puramente defensivos.


 TORRE DEL HOMENAJE
En el centro del denominado Alcázar, se encuentra la torre del homenaje, con una altitud de 13 m, es la torre mejor fortificada y más emblemática situada en el último reducto de resistencia que poseía la fortaleza. Construida en planta circular, y sobre una más antigua de época romana de planta poligonal de menores dimensiones, consta de dos estancias en su interior cubiertas con bóvedas de paños muy alteradas arquitectónicamente, aunque por su tipología podría tratarse de una bóveda de estilo mudéjar e incluso de época islámica, adquiriendo la peculiaridad que se merece pues en occidente este tipo de torres islámicas de planta circular no son habituales, sí las de planta poligonal, cuadrada o rectangular. El alcázar, reformado en época cristiana, conserva los fosos, cortinas y bastiones defensivos que, al igual que la torre albarrana la hacen una fortaleza totalmente independiente del resto de la ciudad.











 “BAÑO DE LA REINA MORA”
Situado en la ladera occidental del Cerro de San Cristóbal, a escasos metros del recinto fortificado del conjunto monumental, se encuentra el denominado “Baño de la Reina Mora”. Su nomenclatura viene dada por la antigua creencia de que en la pileta tallada sobre la misma roca arenisca se solía bañar una reina mora. Su cronología es difusa, pues existen numerosas construcciones por todo el Parque Natural de los Alcornocales que presentan las mismas características arquitectónicas, en las que se tallan una serie de oquedades donde se introducirían vigas de madera para construir una techumbre y crear así una estancia resguardada de las inclemencias climatológicas. Otras interpretaciones al respecto, sugieren que fue un puesto de avanzadilla, amortizando la pileta tallada como punto de almacenamiento de agua, ya que en esa parte de la ladera, por la formación geológica del terreno, no existía una buena visibilidad y por lo tanto era vulnerable en caso de asedio, e incluso que se tratara de una construcción mozárabe, por los paralelismos arquitectónicos hallados en la Provincia de Málaga.




lunes, 8 de agosto de 2016

Castillo del Turón, Ardales



Castillo de Turón

tres kilómetros de la Villa de Ardales, remontando el río Turón, o algunos de los carriles que suben por su margen izquierda, una vez cruzado el puente romano de La Molina, se asoma desde lo alto de su montaña, una de las fortalezas medievales más desconocida de Málaga: el Castillo de Turón.
Mandada fortificar por Muhammad V en 1362, como fortaleza de frontera, desde ella se defendió el empuje castellano que se organizaba desde el Castillo de la Estrella en Teba. Siendo en una de las incursiones granadinas que partían de Turón, cuando mataron al escocés Sir James Douglas, que junto con siete caballeros y 20 escuderos, portaban el corazón del rey de Escocia Robert Bruce. Pretendiendo, con sus armaduras refulgentes y sus métodos tradicionales, hacer su propia cruzada contra el infiel. Aparte de esta anécdota, el castillo de Turón fue una fortificación extraordinaria, con dos puertas y un alcázar donde una torre de homenaje controlaba todo el valle. Más de diez torreones y una segunda muralla o barbacana, defendían un espolón calizo casi inexpugnable.
La fortaleza mantuvo su relación militar con los granadinos hasta 1433 cuando Gómez de Ribera “el Adelantado” toma Turón para los castellanos.
A partir de este cambio definitivo, el lugar se despuebla y rápidamente entra en decadencia, absorbida sus tierras y beneficios por la fortaleza de la Peña de Ardales, forma parte definitiva de su término municipal y de su escudo desde finales del siglo XV.
El visitante tendrá que acceder andando al castillo. Lo que puede parecer una ventaja para su conservación se ha convertido, a la larga, en un problema de deterioro. La vegetación y el olvido son sus peores enemigos. Esperemos que pronto nos sintamos satisfechos de una actuación que garantice su futuro. 


Esta ruta recorre el tramo del valle del Turón que discurre por el término municipal de Ardales. Concretamente, este itinerario parte desde el cauce de este río a la altura del pueblo hasta los restos del castillo también llamado del Turón.
Cómo llegar al punto de partida
El punto de partida de esta ruta está junto al puente de La Molina (COORDENADAS 36.882498, -4.850871), que sirve para cruzar el cauce del Turón. Para llegar hasta allí hay que ir hasta el pueblo por la A-357 (carretera Málaga-Campillos). Una vez que se ha salido de esta carretera hay que dirigirse hasta el casco urbano, pero antes de entrar en él hay que girar a la derecha tras cruzar un primer puente sobre el Turón. Concretamente, hay que tomar la avenida Málaga a la derecha, para poco después girar a la izquierda por calle Huelva que conduce directamente hasta este punto de partida.





 Tras sobrepasar a la izquierda el castillo se tiene que tomar un carril que conduce directamente hasta el castillo por un sendero estrecho y empinado que conduce hasta su interior. El castillo del Turón, que no se encuentra muy bien conservado, llegó a tener una decena de torreones y un alcázar, con una torre de homenaje que controlaba todo el valle. Aunque se encuentra muy deteriorado y su acceso es algo complejo, merece la pena subir hasta él para disfrutar de todo lo que se puede otear desde allí. La fortaleza fue destruida y abandonada en el siglo XV, pero aún conserva buena parte de su estructura defensiva. Sus vistas panorámicas, tanto de Ardales como de los embalses, son espectaculares.


 Antes merece la pena detenerse en el cauce del río, que suele tener agua todo el año. Concretamente, a los pies del castillo es posible darse un buen baño en la llamada poza de la Olla en período estival. Se trata de uno de los recodos más profundos y anchos del río, que permite al mismo tiempo disfrutar de un remojón mientras se observa desde abajo la fortaleza árabe. Pese al atractivo de ésta u otras charcas del río, hay que tener en cuenta que en algunas partes tiene bastante profundidad.



Fauna y flora

Parte del río Turón está catalogada como Reserva Ecológica, aunque no en este tramo concreto sino en el que va desde Ardales hasta el pantano. Sin embargo, existe una amplia variedad biológicas en este recorrido. Por un lado, están las especies vegetales propias de ribera, como juncos o madreselvas junto a varios tipos de anfibios y reptiles, como ranas y culebras. También suelen verse peces, como barbos o cachuelos. El entorno es fundamentalmente agrícola, con muchos almendros, olivos y campos de cereales, aunque también existe en algunos tramos muchas plantas aromáticas y matorral típicamente mediterráneo. Igualmente, por la zona se pueden avistar normalmente distintos tipos de rapaces.


Distancia recorrida: 6,8km (02:37)
Altura Mínima: 344m ; Altura Máxima: 583m

lunes, 27 de junio de 2016

Sierra Nevada, Refugio Elorrieta, en estado ruinoso


    Mucho ha llovido desde que subí  a Elorrieta por primera vez y pasamos la noche allí, ruinoso estaba ya en aquellos años, pero ahora es lamentable en el estado en que se encuentra.
    Aún así ha sido un placer recordar aquel fin de semana 14-15 de septiembre del 2000.


    NOMBRE: Refugio del Elorrieta
    ALTITUD: 3.187 m.
    COMARCA: El refugio se halla justo en el límite entre el municipio de Lanjarón y el de Capileira, en todo caso estaría en la zona de la Alpujarra
    UBICACIÓN: Entre el Torsal del Cartujo y los Tajos de la Virgen, encima de los Lagunillos de la Virgen
    TIPO: Inclasificable, consta de dos partes, una abovedada exterior y otra excavada en la roca
    PLAZAS: En teoría caben 15, pero si el refugio estuviese restaurado cabrían muchos más, entre 50 y 60.
    ACCESO: El acceso más sencillo es desde la Hoya de la Mora (estación de esquí de Sierra Nevada), donde tenemos que dejar el coche, pasando por las pistas de esquí, Laguna de las Yeguas, Lagunillos de la Virgen o  subiendo por los Tajos de la Virgen hasta el Elorrieta
    ESTADO: En ruinas
    REFUGIOS EN LA ZONA: Refugio del Caballo y refugio-vivac de la Carigüela.
    AGUA: Se puede encontrar agua en la vecina Laguna de Lanjarón en verano (a unos 15 min.), o a una media hora de bajada, en los Lagunillos de la Virgen.


    Refugio de Elorrieta
    El Refugio de Elorrieta está situado a 3.187m de altitud, entre el Tosal del Cartujo y los Tajos de la Virgen, en un lugar que en invierno se halla continuamente cubierto de nieve y azotado por fuertes ventiscas. Fue construido entre los años 1.931 y 1.933, y bautizado con ese nombre en honor del Director General de Montes D. Octavio Elorrieta.

    Era el más ambicioso de una red de refugios que se proyectaron en los
    años 30 en el valle del río Lanjarón, y el único que se construyó de acuerdo con lo proyectado. Contaba con calefacción, instalación de agua y grupo electrógeno para iluminación. Constructivamente consta de dos partes, una abovedada exterior y otra excavada en roca, con un conjunto de galerías excavadas a pico y recubiertas con una bóveda de ladrillos y zócalo de azulejos hasta metro y medio de altura.







    La diferencia de temperaturas pronto fisuró la bóveda de ladrillo hasta dejarla caer, y el tiempo y sobre todo el vandalismo hicieron lo demás. Pronto fue completamente desmantelado: desaparecieron puertas, ventanas, calefactores, conducciones de agua, de luz... hasta la más completa ruina. A mediados de siglo se intentó recuperar e incluso en los años 60 se llegó a reconstruir parcialmente. Se restauraron tres habitaciones equipadas con literas, sala de estar con chimenea, cocina, lavabo y servicios.


      Sin embargo en la actualidad se encuentra otra vez en pésimo estado de conservación, aunque siempre puede ser útil para resguardarse de las inclemencias meteorológicas. Se puede utilizar el salón, que dispone de una mesa con sus bancos, y un par de habitaciones con literas, aunque no hay colchones.
      La puerta encaja bien, y se cierra con pestillo. Se puede encontrar agua en la vecina Laguna de Lanjarón en verano (a unos 15 min.), o a una media hora de bajada, en los Lagunillos de la Virgen.




  • Ruta desde la Hoya de la Mora (2.500 mts) al Refugio de Elorrieta (3.187 mts), pasando por Los Lagunillos de la Virgen.
    Distancia: Unos 7 kms ida.
    Desnivel: 697 mst.
    Dificultad: Media, por la altitud.