domingo, 16 de marzo de 2008

Salir con lluvia no es una catástrofe


Salir con lluvia no es una catástrofe (si no amenaza ventisca), es simplemente un cambio en los planes originales, por eso es conveniente antes de salir de senderismo o cualquier otra actividad montañera, tener preparada una ruta alternativa, no ahorraremos la desilusión de volvernos a casa sin nuestro esperado día de campo.

Si vamos bien preparados (chubasquero, botas adecuadas, bolsas de plástico para proteger lo que hay en la mochila y paraguas, porqué no, si no hace viento y caminamos por un sendero ancho y despejado es lo mejor), se puede buscar una alternativa más corta y menos difícil.

Caminar por el campo con lluvia tiene su atractivo, siempre y cuando no se produzca tormentas. El cielo encapotado da una luz distinta a todo cuanto nos rodea, la lluvia cae sobre la vegetación, la limpia y vuelve más verde y exuberante, el olor a tierra mojada y a las plantas aromáticas, las cortezas de los árboles, es más intenso.

El aire que respiramos es fresco y húmedo, no daña los pulmones (suponiendo que no se tenga alergias), y si las nubes están bajas y se entremezclan en la foresta movidas con suavidad por el viento, entonces todo parece atemporal y mágico, como sacado de un antiguo relato, un cuento de hadas y duendes.

Es una experiencia pasear por la naturaleza en un día de lluvia y creo que tanto niños como mayores deberían probar hacerlo. Sin prisas y sin miedo, relajados pues la lluvia si no es torrencial, produce un sonido relajante y a demás parece despejar nuestras ideas.

Después de un paseo así, volvemos a casa y tras una ducha caliente sólo nos queda rememorar esos plácidos momentos bajo el confort de nuestra techumbre.

2 comentarios:

Raúl-flakillo dijo...

no hay nada mejor que pegarse una buena caminata para despejarse del mundanal ruido de la city

Baya de Oro dijo...

A mí la verdad es que no me gusta mucho...y eso que he vivido debajo de un río...pero será la edad, que no.